Consejos para un polvo de una noche

Todos los que esperen encontrar en esta entrada trucos para conseguir echar un polvo una noche, que se vayan a otro lado a buscar. Los consejos que aquí se exponen son de índole logística para conseguir que ese polvo y todo lo que lo rodea se lo más satisfactorio posible.

Lo primero es pura educación: tratar bien a los invitados. Esto consiste en ser atentos y ofrecerles todo aquello que puedan necesitar:

  • Un vaso de agua (o una copa) al llegar a casa
  • Líquido y estuche para las lentillas. Aunque no uséis lentillas os conviene comprar un botecito en la farmacia, porque en general las visitas tienden a olvidarlo y porque no os imagináis la cantidad de maricas que hay por ahí con lentillas… si ligáis en una discoteca, y no están del todo convencidos para subir a vuestra casa puede que pongan la objección de que no pueden quedar a dormir fuera porque llevan lentillas. Si no tenéis estuche, podéis usar un par de vasos de chupito
  • Cepillo de dientes. Es un detallazo ofrecer a los invitados un cepillo de dientes. Evidentemente no podéis estar comprando cepillos de dientes por cada polvo que echéis, pero podéis aprovechar las estancias en los hoteles, para ir guardando esos malos que te dan y acumular un buen montón en un cajón. Importate consejo médico. No se lo déis por la noche antes de follar si queréis que os coman la polla (y seguro que queréis que os coman la polla, ¿verdad?). Esto lo explica mucho mejor nuestro amigo Brent Corrigan en este vídeo de educación sexual.
  • Pijama/camiseta/pantalones para dormir. Aunque lo ideal es que después del polvo se queden durmiendo en pelotas con vosotros en la cama, los hay tan maniáticos que no pueden dormir si no se ponen algo. En este caso debéis ofrecerles algo. Es conveniente tener camisetas/pantalones de otras tallas para este tipo de situaciones.

Después del último polvo (porque sí, echar solo uno es de perdedores) dependiendo de la hora, se puede seguir durmiendo o ir directamente a la ducha. Si sois (o lo es vuestro polvo) excesivamente  escrupulos y limpios como para no poder dormir con un poco de lefa mal limpiada en el cuerpo, os tocará repetir lo de la ducha varias veces (e incluso aprovechar para echar otro en la ducha). Si tenéis la intención de despacharlo a su casa después de la ducha, no os mojéis el pelo, porque así podréis volver a la cama sin humedades y sin mojar la almohada. En caso de que la ducha de vuestra casa sea un plato de ducha muy estrecho donde no caben dos personas os recomiendo que se duche el otro antes. Porque si os ducháis vosotros primero, dejáis a un tio en pelotas o gayumbos vagando libremente por vuetra casa, y dependiendo de su calaña y de dónde lo hayáis sacado, podría robaros algo. Si sin embargo se ducha el primero, cuando esté él secandose es cuando debéis aprovechar vosotros para ducharos rápidamente y asi no dejarle esa posibilidad de ejercer posibles cleptomanías. Se me olvidaba comentar, que le saquéis una toalla limpia, y que cuando se vaya la echéis a lavar. Hay que ser higiénicos.

Una cosa que puede dar mucho juego es el desayuno. Dependiendo de las horas que se os hagan, tocará desayunar en algún momento. Para esto conviene tener en casa colacao y cereales aunque no los toméis… hay gente muy rara por ahí suelta. Un buen desayuno con tostadas en gayumbos en el salón es un buen momento para conocer a vuestro polvo de la pasada noche. Elegid bien la música. Hay puntos extra por currarse desayunos más elaborados estilo tortitas y demás, solo recomendable si no llegásteis excesivamente borrachos anoche y tenéis bien el estómago y el tipo ha follado tan bien que se lo merece. Yo suelo hacerlo siempre que me despiertan con una mamada: ellos se lo curran, yo también. Lo de bajar los dos a por churros o similares es ya para nota y casi un principio de una bonita amistad (ni que decir tiene que si te lo llevas ya directamente de cañas al medio dia).

Llegamos a uno de los punto más delicados: Cómo echarlo de vuestra casa de manera elegante y sin herir sus sentimientos. Debemos partir de la premisa de que nunca debéis invitar a vuestra casa a alguien que no queréis que se quede a dormir. Es muy posible que después del follisqueo, y cuando aún está saliendo el sol, él solito decida irse en el primer metro. Si prefiere quedarse a dormir, mejor, porque acabaréis echando otro polvo en algun momento. Pero puede suceder que bien llegada la mañana el tipo no haga amago de irse y empiece a incomodarnos. Aquí podemos tomar diferentes actitudes:

  • Sincera. Decirle al tipo que debería irse. Suena un poco cruda, pero funciona
  • Mentiras piadosas: Decir lo típico de que te tienes que ir a clase, o a trabajar o algo parecido para que el hombre se vaya.
  • Teatro: fingir de manera despiadada para que marche. Algunos ejemplos:
    • Llamarse con el movil al fijo, y simular una conversación de que vienen vuestros padres, o que tenéis que ir a algun sitio
    • Decir que tenéis que ir a buscar a un amigo a la estación, vestiros, bajar con él, asegurarse que se ha ido, dar la vuelta a la manzana y volver a casa. Desvestirse y volver a la cama.
    • Fingir algun tipo de psicopatía para el tipo sienta miedo y se marche de motu proprio.

 

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One thought on “Consejos para un polvo de una noche

  1. puke says:

    Lo siento, Brent Corrigan se expresa mejor que tu xD tendrías que haber puesto el link para el final

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